Educación inicial 10 de febrero de 2025 6 min

¿A qué edad meter a mi hijo al nido? La guía honesta para papás primerizos

Una de las preguntas más frecuentes entre papás primerizos en Lima. No hay una respuesta única, pero sí hay señales claras. Te explicamos qué considerar antes de decidir.

Cuando nació tu hijo, probablemente alguien ya te preguntó: "¿Y cuándo lo metes al nido?". Y tú, quizás, pensaste que era demasiado pronto para pensar en eso. Tenías razón. Y también estás en el momento justo para empezar a preguntar.

No existe una respuesta universal a esta pregunta. Pero sí hay algunas cosas que vale la pena entender antes de decidir.

¿Qué dice la ciencia sobre los primeros años?

Los primeros tres años de vida son los de mayor plasticidad cerebral. Eso significa que el cerebro de tu hijo aprende más rápido en este periodo que en cualquier otro momento de su vida. No aprende de fichas ni de clases: aprende de experiencias, relaciones y exploración.

Un buen nido no acelera ese proceso. Lo acompaña.

¿Desde qué edad es recomendable?

La mayoría de especialistas en desarrollo infantil coincide en que a partir del año de edad, muchos niños están listos para comenzar a compartir espacios con otros niños y adultos fuera del hogar, siempre que sea de forma gradual y en un ambiente cálido.

Dicho eso, hay diferencias enormes entre un niño de 12 meses y otro de 18. Y entre un niño muy apegado y uno que ya explora con confianza. La edad es solo un dato. Lo que importa más es la etapa de desarrollo.

Algunas señales de que tu hijo puede estar listo:

  • Ya camina o está a punto de hacerlo
  • Se interesa en otros niños cuando los ve en el parque
  • Tolera estar un rato sin ti sin angustiarse demasiado
  • Muestra curiosidad ante objetos y materiales nuevos

Ninguna de estas señales tiene que estar perfecta. La adaptación existe precisamente para acompañar el proceso.

¿Qué pasa si empieza muy temprano?

Empezar antes de que el niño esté listo —o en un ambiente que no respeta su ritmo— puede generar más ansiedad que beneficio. Por eso el proceso de adaptación es tan importante: no debería ser "el primer día te quedas solo tres horas". Debería ser gradual, personalizado y hecho en conjunto con la familia.

La clave no es la edad. Es el ambiente y cómo se gestiona la transición.

¿Y si prefiero esperar hasta los 3 años?

Completamente válido. Muchas familias optan por más tiempo en casa, con la mamá, el papá, o una nana. No hay una única forma de criar bien.

Lo que sí vale la pena considerar: a medida que el niño crece, la socialización con pares se vuelve más importante. A los 3 o 4 años, compartir espacio con otros niños de su edad, negociar, jugar, resolver conflictos pequeños, es parte fundamental del desarrollo.

¿Qué buscar en un nido para esa etapa?

Antes de matricular a tu hijo, visita el nido. Y cuando lo hagas, fíjate en estas cosas más que en las instalaciones:

¿Cómo hablan las maestras con los niños? El tono importa mucho. Busca calma, no mandatos.

¿Los espacios tienen sentido para niños pequeños? Materiales accesibles, espacios a su altura, posibilidad de moverse con libertad.

¿Tienen un proceso de adaptación real? Si el nido te dice que en una semana ya "se adaptan solos", es una señal de alerta.

¿El grupo es pequeño? Para niños de 1 a 3 años, un grupo de más de 8-10 niños por adulto es demasiado.


En Santa María Reyna recibimos niños desde el año de edad, en grupos pequeños y con un proceso de adaptación gradual que hacemos siempre en coordinación con cada familia. Si tienes dudas sobre si tu hijo/a está listo, escríbenos. Con mucho gusto conversamos.

¿Quieres conocer el nido en persona?

La mejor forma de entender nuestra propuesta es viviéndola. Agenda una visita gratuita y trae a tu hijo/a.